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Templo abierto de 9:30 a 13:00 y de 18:00 a 20:30Calle de Atocha, 39 · 91 171 14 98
Parroquia de San SebastiánMadrid · desde 1541@parroquiasansebastianatocha

Historia de la parroquia

Casi cinco siglos de historia en la calle de Atocha: de una pequeña ermita de 1541 a un templo destruido en la Guerra Civil y reconstruido en 1959, con un archivo por el que pasan Cervantes, Lope de Vega o Bécquer.

Fotografía antigua de la calle de Atocha con la verja de la parroquia de San Sebastián
La parroquia en la calle de Atocha, en una fotografía antigua.

«Dos caras, como algunas personas, tiene la parroquia de San Sebastián… mejor será decir la iglesia… dos caras que seguramente son más graciosas que bonitas: con la una mira a los barrios bajos, enfilándolos por la calle de Cañizares; con la otra al señorío mercantil de la Plaza del Ángel.»

Benito Pérez Galdós · Misericordia, 1897

Así empieza Benito Pérez Galdós «Misericordia», fiel reflejo de la vida de las clases más humildes del Madrid de su tiempo. La novela arranca en las traseras de la parroquia, y Galdós le atribuye con acierto dos rasgos que la han acompañado siempre: la grandeza y la ruina. Ambas han hecho de ella uno de los monumentos más importantes de la historia de Madrid.

Su época de mayor esplendor va desde su fundación en el siglo XVI hasta su casi total destrucción en 1936. Fueron casi cuatro siglos truncados por la guerra, pero la parroquia supo renacer de sus cenizas y, tras la reconstrucción, guarda muchos tesoros que merece la pena visitar.

La primera ermita

El 1 de mayo de 1541, el arzobispo de Toledo, el cardenal Juan de Tavera, mandó construir una pequeña ermita bajo la advocación de san Sebastián.

El templo de Antonio Sillero

En 1554 la ermita dio paso a un templo mayor, encargado al maestro Antonio Sillero. La falta de dinero retrasó las obras, y en 1576 aún no se había cerrado la bóveda de la nave central. La iglesia se abrió al culto en 1578, pero los trabajos siguieron con la capilla mayor, la sacristía, el cementerio y el ornato del templo.

La fachada fue obra de Sillero; la torre, del maestro de obras Lucas Hernández. Se empezó a levantar a principios del siglo XVII y debía de parecerse mucho a la de San Ginés, pero no queda nada de ella.

Terminadas las obras, se establecieron en el templo varias congregaciones y cofradías: la de la Misericordia, una de las más antiguas de Madrid; la del Cristo de la Fe o de los Alabarderos de Palacio; la de Nuestra Señora de la Novena, de los actores españoles, y la de Nuestra Señora de Belén, de los arquitectos. Con los siglos, su mecenazgo y las donaciones de particulares llenaron la iglesia de obras de arte.

La destrucción de 1936

Todo ese esplendor se perdió en la Guerra Civil. En los primeros meses de la guerra, los sectores más radicales del bando republicano asaltaron y quemaron muchos templos católicos. San Sebastián, en pleno centro, fue asaltada e incendiada casi por completo; solo se salvó el archivo histórico, que todavía guarda numerosos datos sobre la construcción de la parroquia y sobre su estrecha relación con la literatura del Siglo de Oro.

Ruinas del templo tras la Guerra Civil
Las ruinas del templo tras la Guerra Civil.

A finales de agosto de 1936 empezaron además los bombardeos del bando nacional sobre Madrid. El 18 de noviembre, durante un ataque de la Legión Cóndor sobre la plaza de Antón Martín, varios proyectiles cayeron sobre la iglesia, de la que se sospechaba que guardaba un depósito de víveres del ejército republicano. Solo quedaron en pie parte de la cabecera, la capilla de los Arquitectos, la portada y la torre.

La torre se derribó después por orden del Ayuntamiento, que quería ensanchar la calle de San Sebastián. La idea era reconstruirla más atrás, pero nunca se hizo.

La reconstrucción

Las obras de reconstrucción empezaron en 1943, dirigidas por el arquitecto Francisco Íñiguez Almech. El primer proyecto quería rehacer la iglesia antigua, pero la irregularidad del terreno, la obligación de conservar los restos de la capilla mayor, la de los Arquitectos, la torre y la capilla de los Actores, y el ensanche de la calle de San Sebastián obligaron a cambiar por completo la orientación del templo.

El altar mayor pasó a un lateral y la nueva capilla principal se situó junto al antiguo cementerio, que desapareció con la reforma; hoy ocupa su lugar una floristería. Según el archivo parroquial, allí fue enterrado Lope de Vega. Cuando sus herederos dejaron de pagar la cripta, sus restos pasaron al osario, y por eso hoy no se pueden identificar.

La iglesia quedó dividida en dos partes: la más antigua, con las capillas de Belén, del Sagrado Corazón de Jesús y de la Virgen de la Misericordia, y la más moderna, de planta ochavada, cubierta por una gran cúpula central con linterna y con el coro a los pies. San Sebastián volvió a abrir sus puertas en 1959.

Bien de Interés Cultural

El 16 de octubre de 1969 la iglesia fue declarada Bien de Interés Cultural, en la categoría de monumento histórico-artístico, en parte por su magnífico archivo. En él están las partidas de bautismo, matrimonio o defunción de algunas de las personalidades más ilustres de la cultura española: Miguel de Cervantes, Lope de Vega, Leandro Fernández de Moratín, Luis de Madrazo, Jacinto Benavente, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva, José de Espronceda, Mariano José de Larra o Gustavo Adolfo Bécquer.

Cronología

  1. 1541El cardenal Juan de Tavera manda levantar una ermita dedicada a san Sebastián.
  2. 1578Se abre al culto el templo del maestro Antonio Sillero.
  3. 1936El templo arde y es bombardeado. Se salva el archivo histórico.
  4. 1959Reabre reconstruido por Francisco Íñiguez Almech, con su nueva planta ochavada.
  5. 1969Declarado Bien de Interés Cultural.